En las ciudades turísticas de la patagonia la gastronomía alcanza excelente nivel, a la altura de la mejor de Europa y Latinoamérica.
Como obligados puntos de referencia deben probarse las especialidades regionales. En la región andina los ahumados (truchas, ciervo o jabalí): Variedad en platos sobre la base de salmónidos de carnes rosadas de suave sabor.
El chocolate producido aún en forma artesanal merece ser probado. Productos naturales y hasta cerveza,
que a partir del lúpulo se elabora también artesanalmente.
En las ciudades de la costa patagónica todas las variedades de pescados y mariscos, constituyen un placer para los paladares más exquisitos, acompañados además de los excelentes vinos del Valle del Río Negro. |