Con realismo encara negociaciones con la avanzada "huinca" del Doctor Moreno. Esta vocación acuerdista y de respeto por ambas posiciones: la del indígena dueño de estos territorios y la del blanco en la necesidad de extender su presencia, concluirá en 1879 con la Campaña al Desierto que incorpora totalmente la región al dominio del gobierno nacional argentino. De su legado cultural poco ha quedado en la región de los Lagos, zona depredada por el hombre blanco que se apoderó de restos arqueológicos vivientes. En 1895, Carlos Wiederhold instala el primer almacén de ramos generales, pero recién el 3 de mayo de 1902 se da carácter oficial de fundación al asentamiento que lleva el nombre de San Carlos de Bariloche; Carlos en homenaje a Wiederhold y Bariloche de una deformación del término Vuriloche. A fines de ese verano, arriban al Nahuel Huapi, provenientes de Buenos Aires, los primeros visitantes que se autotitulan turistas: Aarón Anchorena, Carlos Lamarca y Esteban Lavallol. Más tarde, comienzan a abrirse las rutas de llegada a la ciudad hasta que en 1913 se termina de construir el primer camino para autos, gracias a la visita del ex Presidente norteamericano, Teodoro Roosvelt; y en 1921 se produce el primer arribo en avión a Bariloche, que partiendo el día anterior desde San Isidro, en la provincia de Buenos Aires, hace escalas en Bahía Blanca, Río Colorado y Cipolletti. Finalmente, una década después se produce la llegada del primer tren. En 1936, gracias a la inspiración de Exequiel Bustillo, se realizan, a su instancia, y con la colaboración profesional de su hermano Alejandro y del arquitecto Estrada, importantísimas obras como el Templo Mayor, el Centro Cívico, como así también el Hotel LLao LLao y la Capilla San Eduardo, comenzándose así a delinear la vocación turística de la ciudad.

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